En una región de cuyo nombre no consigo acordarme existe un lugar lleno de magia,

un oasis donde la naturaleza abraza el sol y el agua y  donde los molinos bailan suavemente con el viento. Y en medio de todo eso,  nosotros, bailando la vida al son de un tango manchego.

 

Tango verde nace del deseo irrefrenable de bailar  un Tango desenfadado, matutino, divertido, inspirador, mágico. Tangos con los pies en el agua, tangos

tostados al sol, tangos con teatro, música, con

buenas conversaciones…Esta es la semilla que queremos plantar  en Tango Verde y que la

danza sirva para unir tantos corazones apasionados.

 

Que el tango sea suave, que sea loco, que nos lleve hasta el agotamiento con la sonrisa puesta…

 

Yann y Sara